Publicado el 9 de marzo de 2017 a las 10:00 am.

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016, indicó que en México existen 6.4 millones de personas con diabetes, la cuales se dividen en 2.84 millones hombres y 3.56 millones de mujeres.

Este padecimiento con mayor presencia en las mujeres se debe a que en este grupo se registra un mayor índice de sobrepeso y obesidad, principales detonantes que conducen a la diabetes mellitus tipo II.

El doctor Rubén Román Ramos, profesor-investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa (UAM-I), mencionó que el aspecto psicológico es un factor predominante, ya que las mujeres están expuestas a mayores niveles de estrés, tensión, ansiedad y depresión que aumentan la secreción de hormonas como adrenalina, noradrenalina y cortisol, las cuales incrementan la concentración de glucosa (azúcar) en sangre.

Conoce más: La obesidad y el sobrepeso principales retos a combatir para los mexicanos

Por otra parte, el especialista señala que durante el embarazo algunas mujeres desarrollan diabetes gestacional, un padecimiento que a menudo desaparece con el nacimiento del bebé. Sin embargo, quienes llegan a padecerla tienen entre un 30 y 70 por ciento de desarrollar diabetes tipo II.

Román Ramos advirtió que las desventajas sociales y la falta de oportunidades de desarrollo en los ámbitos social, económico y cultural, representan factores de riesgos en las mujeres de padecer diabetes mellitus.

“Aunque la mujer ha ganado terreno en diversos aspectos, las diferencias de género han prevalecido ante la menor participación en el trabajo, bajos salarios o dependencia económica, lo que también involucra la presencia de diabetes mellitus debido a la neurosis de ansiedad causada por dicha desigualdad”.

Fundación Carlos Slim, a través del modelo integral CASALUD busca solucionar los retos más apremiantes en materia de Salud Pública en México identificando de manera oportuna enfermedades crónicas no transmisibles como: diabetes, hipertensión arterial, obesidad y cáncer. A través de la reingeniería de los servicios en los centros de salud de primer contacto.

Mediante el desarrollo de la Medición Integrada para la Detección Oportuna (MIDO®), se ha establecido un protocolo de tamizaje de cinco factores de riesgo: peso, presión arterial, glucosa, colesterol y función renal. Para determinar el estado físico de las personas e identificar si padecen alguna enfermedad no transmisible.