Publicado el 21 de junio de 2017 a las 1:21 pm.

El ciberacoso es un fenómeno que en los últimos años ha tenido graves consecuencias sobre todo para los niños y adolescentes. A pesar de las diversas historias con terribles desenlaces dadas a conocer en internet y medios de comunicación, la situación no decrece.

La actual cantidad de tiempo que se destina al uso de Internet generalmente propicia experiencias positivas. Sin embargo, existen factores como el ciberacoso que dañan a quienes son víctimas de esta práctica.

Los mensajes de texto no deseados o vergonzosos, los correos electrónicos, las fotografías o los vídeos, así como la exclusión, son los ejemplos más claros del ciberacoso.

En 2016, la empresa tecnológica Microsoft, presentó una investigación realizada a jóvenes y adultos de 14 países, que mostraban que el 65 por ciento  de los participantes habían estado expuestos al menos a un riesgo en línea, especialmente por parte de contactos no deseados.

La encuesta señalaba que son los jóvenes quienes corren más riesgo de experimentar la violencia en línea que los adultos.

Por otra parte, se proporcionaron datos desglosados por género. Mientras que los niños son más propensos que las niñas a sufrir comportamientos digitales incívicos, las niñas lo son a perder confianza tanto en línea como fuera del ámbito virtual, así como a padecer problemas de salud tales como el estrés y trastornos del sueño.

Ante tal fenómeno social, la UNESCO está diseñando e implementado la campaña mundial: “No Bully” (No al Acoso).

Fundación Carlos Slim en alianza con la Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana y con la Escuela Nacional de Trabajo Social de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), trabaja para fomentar la prevención de los distintos tipos de violencia -comunitaria, familiar, escolar y de género- y a fortalecer la seguridad ciudadana, por medio de la formación de servidores públicos, integrantes de organizaciones sociales y de líderes comunitarios.