Publicado el 10 de enero de 2017 a las 10:18 am.

La Marina de los Estados Unidos de Norteamérica participará en un plan para atrapar, encerrar y proteger a las vaquitas marinas que están en inminente peligro de extinción.

A través del Programa de Mamíferos Marinos, se pretende utilizar delfines entrenados para localizar a la vaquita. Jim Fallin, del Centro de Sistemas Espaciales y de Operaciones Militares Navales de la Marina de Estados Unidos en el Pacífico, mencionó que la participación de estos animales aún se encuentra en planeación.

Sin embargo, su tarea específica sería localizar a las vaquitas. Avisar cuando localicen una saliendo a la superficie y regresando al bote desde el que hayan sido lanzados. Originalmente estos delfines fueron entrenados para la ubicación de minas marinas. 

“Los defines utilizarán su sonar natural para localizar a las esquivas marsopas, luego irán a la superficie y darán aviso a sus manejadores”, señaló Fallín.

Conoce más: Divide opiniones plan para proteger a la vaquita marina mediante su cautiverio

Expertos esperan colocar a todos los especímenes capturados en corrales flotantes en el Golfo de California o Mar de Cortez, donde se les proteja y se inicie un programa de reproducción.

El presidente del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita, Lorenzo Rojas, señaló: “un grupo internacional de expertos, incluido personal de la Marina, ha estado trabajando sobre dos objetivos principales: determinar la factibilidad de localizar y atrapar vaquitas, como primera fase; y como segunda fase, determinar la factibilidad de albergar temporalmente vaquitas en el Golfo de California”.

Si las amenazas y la pérdida de especímenes continúan al ritmo actual, se calcula que la vaquita desaparezca en 2022.

Desde 2004, el apoyo de fundaciones mexicanas y estadounidenses, en particular la Alianza WWF-Fundación Carlos Slim, ayudan al desarrollo y adopción de nuevas artes de pesca que no atrapan vaquitas, la capacitación de pescadores y el monitoreo acústico de la población de esta especie.

 

Vía: La Jornada