Cambios sutiles en la coloración y temperatura de tu piel Tu piel es el espejo de lo que…
Lee la noticiaLos riñones hacen su trabajo en silencio: filtran la sangre, eliminan lo que el cuerpo no necesita y mantienen el equilibrio interno sin que los notes, hasta que algo empieza a fallar. Cuando su funcionamiento se deteriora poco a poco y de forma permanente, hablamos de enfermedad renal crónica. La buena noticia es que, si sabes qué la causa, cómo se detecta y cómo cuidarte, puedes proteger tu salud y frenar su avance. En esta guía te lo explicamos de forma sencilla, pensando en ti y no en el lenguaje de los médicos.
Es un deterioro en los riñones que avanza poco a poco y que, con el tiempo, hace que trabajen cada vez menos de lo que deberían. Su función principal es limpiar la sangre y eliminar los desechos y el exceso de líquido a través de la orina; cuando se dañan, esos desechos empiezan a acumularse en el cuerpo y afectan otros órganos. Los riñones también ayudan a controlar la presión, a mantener los huesos fuertes y a producir glóbulos rojos, así que su deterioro repercute en muchas partes del organismo.
Lo más importante que debes saber sobre la enfermedad renal crónica es que suele avanzar sin dolor y sin molestias evidentes durante mucho tiempo. Por eso, muchas personas no saben que la tienen hasta que el deterioro ya está avanzado. Vivir con hipertensión o diabetes son las causas más frecuentes, aunque también influyen los antecedentes familiares, la edad y algunos hábitos nocivos. Controlar esos factores de riesgo es una de las mejores formas de proteger tus riñones.
La única forma confiable de saberlo es con estudios sencillos de sangre y de orina. No se puede saber “por cómo te sientes”, porque al inicio no hay señales claras. Estos estudios muestran qué tan bien están filtrando los riñones y si hay proteínas en la orina, que son una de las primeras pistas de que algo no anda bien. Son estudios rápidos que puede solicitar tu médico y que no requieren ninguna preparación complicada.
Si tienes factores de riesgo como hipertensión o diabetes, hacerte estos análisis de forma periódica es la manera más efectiva de detectar la enfermedad renal crónica a tiempo. Conocer cómo están funcionando tus riñones le permite a tu profesional de la salud recomendarte los cuidados y el tratamiento más adecuados para tu caso, antes de que el deterioro avance.
Al principio, lo más común es no sentir absolutamente nada. Conforme la enfermedad progresa, el cuerpo puede empezar a dar algunas señales, aunque suelen confundirse con otras cosas o atribuirse al cansancio del día a día. Entre las más frecuentes están el agotamiento sin causa aparente, los cambios en la cantidad o la frecuencia de la orina, y algo de hinchazón por retención de líquidos, sobre todo en pies y tobillos. También puede aparecer orina con espuma o de un color distinto al habitual, que conviene que busques ayuda profesional.
Conforme avanza la enfermedad renal crónica, pueden aparecer molestias más notorias: comezón, piel seca, dificultad para concentrarse, falta de apetito, náuseas y una presión alta que cuesta más trabajo controlar. Si notas varias de estas señales, no las dejes pasar ni las normalices: coméntalas con tu médico y pide una revisión de tus riñones para descartar o confirmar el problema.
Los cambios en los riñones se detectan principalmente con dos estudios muy accesibles y de bajo costo. El primero es un estudio de sangre que mide qué tan bien están limpiando los desechos tus riñones. El segundo es un estudio de orina que busca intencionalmente la presencia de proteínas, las cuales no deberían estar ahí, lo que significa que existe un daño. Juntos, ofrecen una imagen clara de cómo están trabajando tus riñones en este momento.
Detectar la enfermedad renal crónica a tiempo permite cuidar mejor los riñones y evitar que el deterioro siga avanzando. Entre más pronto se identifica, mayores son las posibilidades de ayudar a que tus riñones sigan funcionando durante más tiempo y de retrasar la pérdida de función. Por eso, si tienes factores de riesgo, no esperes a sentir molestias para revisarte: un análisis a tiempo puede evitar complicaciones serias más adelante.
El tratamiento se adapta a la etapa de la enfermedad de cada persona; no es igual para todos. Cuando la afectación apenas comienza, suele bastar con cuidar la alimentación, mantenerte activo, controlar la hipertensión o la diabetesy evitar medicamentos que puedan dañar los riñones. Con esos cambios, muchas personas logran frenar el avance de forma muy significativa y conservar una buena calidad de vida durante muchos años. Además, limitar el consumo de sal, moderar el consumo de alcohol y evitar el tabaco son trer ajustes sencillos que suman mucho a largo plazo.
Cuando los riñones dejan de funcionar cada vez mejor por la enfermedad renal crónica, los profesionales de salud pueden recomendar ajustes en la alimentación y en la actividad física. En algunos casos, cuando el deterioro es importante, también pueden prescribir tratamientos más especializados, como la diálisis o incluso la necesidad de un trasplante. Aunque sea un momento desafiante, con el manejo adecuado y el acompañamiento correcto muchas personas siguen llevando una vida activa y llena de sentido.
Llevar una alimentación equilibrada con poca sal, mantenerte bien hidratado, realizar actividad fisica, controlar la presión alta, mantener el azúcar en niveles saludables y no automedicarse también hacen una diferencia real con el paso del tiempo. Aprender a manejar el estrés y dormir y descansar lo suficiente completan un estilo de vida que cuida tus riñones sin que tengas que hacer grandes sacrificios.
Igual de importante es no dejar de asistir a tus citas aunque te sientas bien: los cambios en los riñones solo se detectan con estudios de laboratorio, no con síntomas. Cuidar tus riñones hoy es la mejor manera de convivir con la enfermedad renal crónica o, mejor aún, de prevenirla antes de que aparezca. Existen pequeños hábitos que con el tiempo protegen tu salud renal más de lo que imaginas.
Desde la Fundación Carlos Slim queremos acompañarte en el cuidado de tu salud renal. Suma la App MIDO mi Salud a tu día a día, disponible sin costo en App Store y Play Store, y mantén un seguimiento activo de tu salud. ¿Tienes dudas sobre tus análisis o quieres saber cómo cuidar mejor tus riñones? El asistente virtual MIDO por WhatsApp, en el 55 6521 5914, está disponible para orientarte. Y si tienes factores de riesgo como hipertensión o diabetes, acude hoy a tu unidad de salud y pide que revisen cómo están funcionando tus riñones. Ellos trabajan por ti incluso cuando no los sientes; cuidarlos hoy es una forma de proteger el equilibrio que sostiene tu vida.