Publicado el 13 de marzo de 2017 a las 10:05 am.

La Oficina de Educación de la UNESCO para la región y la División de Educación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), publicó recientemente un estudio en el que analiza la relación entre estado de la infraestructura escolar y los aprendizajes de niños en 15 países.

Una de las primeras conclusiones que se tuvieron fue que los estudiantes de América Latina y el Caribe, especialmente aquellos provenientes de familias pobres o de zonas rurales, no tienen garantizado el acceso a escuelas con infraestructura básica.

El estudio comparó las pruebas académicas y las características de la infraestructura escolar de la región a partir de los conceptos de suficiencia, equidad y efectividad.

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Con base en los resultados se indicó que apenas un tercio de los jóvenes que asisten a educación básica tienen en promedio dos categorías de infraestructura escolar con características suficientes.

El nivel socioeconómico y las zonas geográficas de cada escuela son un factor, ya que los estudiantes de menores recursos asisten a escuelas que tienen menor capacidad de infraestructura escolar.

La conexión a servicios y la presencia de espacios de usos múltiples son factores que están asociados positivamente y con mayor frecuencia con los aprendizajes.

En conclusión, los alumnos de menores recursos asisten a instituciones académicas con una menor dotación de infraestructura escolar.

El derecho a la educación no sólo debe estar garantizado en su acceso, sino en las condiciones que las escuelas presentan para con sus alumnos.

La Fundación Carlos Slim, reconoce la importancia de la educación para el desarrollo integral de una nación. Cada año nuestros programas contribuyen mediante el otorgamiento de diversos insumos, la formación de estudiantes, apoyándolos desde sus primeros años de vida hasta sus estudios de posgrado, comprometiéndose a la creación de una sociedad libre, saludable, justa y próspera.

Tiene como vacación la formación integral de capital humano a través de programas que fortalecen las capacidades y habilidades de personas en todas las edades de México y América Latina, para que puedan insertarse activamente en el desarrollo económico y social, lograr más y mejores oportunidades y una mejor calidad de vida.