Publicado el 12 de junio de 2017 a las 10:31 am.

Los niños deben tener un desarrollo social óptimo que les permita alcanzar sus sueños y objetivos. Sin embargo, en el mundo existen más de 160 millones de menores que trabajan. No asisten a la escuela, no juegan y su alimentación es precaria.

Más de la mitad de estos niños están expuestos a las peores formas de trabajo en ambientes peligrosos, esclavitud, y otras formas de trabajo forzoso, actividades ilícitas incluyendo el tráfico de drogas y prostitución, así como su participación involuntaria en los conflictos armados.

Desde el año 2002, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) conmemora el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, para sumar esfuerzos y voluntades que logren erradicar esta problemática que afecta a la mayoría de los países.

Cada 12 de junio se tiene la oportunidad de exponer esta situación y hacer un llamado a organizaciones, y sobre todo a gobiernos para fomentar acciones que pongan fin a esta práctica que lastima y trastorna a los infantes.

Las Naciones Unidas lo definen de la siguiente manera:

“El trabajo infantil pone en riesgo a los menores y viola tanto el derecho internacional como las legislaciones nacionales. Priva a los niños de su educación o les exige asumir una doble carga: el trabajo y la escuela. El trabajo infantil, que debe ser eliminado, es un subconjunto de actividades laborales llevadas a cabo por menores de edad e incluye:

  • Las «incuestionablemente» peores formas de trabajo infantil, tales como la esclavitud, o prácticas similares, y el uso de niños en la prostitución u otras actividades ilegales.
  • El trabajo hecho por los niños menores de la edad legal para ese tipo de tareas, tal y como se establece en las legislaciones nacionales de acuerdo con los estándares internacionales”.

En México 3.6 millones de niños trabajan. La mayoría de ellos se encuentra en condición de pobreza y viven en situación de calle, señala la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Asimismo, esta situación y otros factores que los rodean como adicciones y delincuencia, reducen su esperanza de vida hasta los 25 años de edad.

Por su parte, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), señala que hay 1.7 millones de niños mexicanos haciendo quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas. Cifra que representa el 5.7 por ciento de la población de cinco a 17 años.