Publicado el 19 de junio de 2016 a las 9:47 am.

Cada tercer domingo del mes de junio tenemos la oportunidad de celebrar el Día del Padre. Un momento en el cual podemos demostrar no con regalos, sino con alegría y en familia, el cariño que tenemos a nuestro papá.

Tal vez no sea una fecha tan celebrada como el día de las madres, sin embargo, el apego que profesamos a quienes son o fueron nuestra imagen paterna, no debería menguar durante todo el año.

Hoy más que nunca es indispensable que el trabajo de los papás sea un referente de rectitud, educación, valores y desarrollo en la vida de sus hijos. Al convertirse en padres, emprenden un camino sin igual, lleno de alegrías y sí, mucha preocupación por el bienestar en todo momento de sus hijos.

La convivencia y la formación de sus hijos que aporten al desarrollo de la sociedad, es un trabajo de tiempo completo. Ser padre es una oportunidad única en la vida. Dichosos los que han encontrado el camino de la felicidad al representar una de las figuras más importantes en todo familia.

En México el Día del Padre comenzó a generalizarse en las escuelas, aproximadamente en los años 1950, pero en los años posteriores se fue convirtiendo en un día especial para todos los padres mexicanos.

El registro más veraz del surgimiento del día del padre tuvo lugar en Estados Unidos, el 19 de junio de 1910, cuando Sonora Smart Dodd, decidió rendir homenaje a su padre Henry Jackson Smart, un veterano de la Guerra Civil que tuvo que sacar adelante a sus 6 hijos, cuando su esposa murió.