Publicado el 17 de junio de 2017 a las 2:00 pm.

Para los especialistas y ambientales que trabajan en la protección y salvaguarda de la vaquita marina, la desarticulación de las bandas de pesca ilegal es fundamental para evitar que la especie se extinga.

A pesar de los esfuerzos realizados por las autoridades mexicanas la pesca ilegal del pez totoaba continúa. Esta situación ha traído como consecuencia que cuatro vaquitas fueran halladas muertas en lo que va de este año. Se estima que su número es inferior a los 30 especímenes.

Alejandro Olivera, integrante del Centro para la Diversidad Biológica, señaló la necesidad de desarticular las redes de tráfico de la totoaba, pues pese a la presencia policiaca, la pesca furtiva continúa en la zona escapando hacia la frontera con Estados Unidos.

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“La pérdida de la población de la vaquita marina en los últimos años es un reflejo de que la estrategia implementada no ha funcionado; sin embargo, aún no es tarde para salvar a la vaquita, no se necesitan buenas intenciones sino acciones que sean implementadas para su salvación”.

Por su parte, Gerardo Ceballos, investigador del Instituto de Ecología de la UNAM, afirmó que la pesca ilegal es un tema complejo debido a que los pescadores pueden ocultar las redes agalleras en los tambos de gasolina, lo que dificulta distinguirlos, por lo que es necesaria una veda total y permanente en esta región, además de fomentar nuevas actividades productivas entre las comunidades de San Felipe, Baja California, para que la pesca no sea su principal fuente de ingresos.

A inicios de este mes, el presidente de México Enrique Peña Nieto, el actor Leonardo DiCaprio y el ingeniero Carlos Slim Helú, presidente vitalicio de Grupo Carso, firmaron un Memorándum de Entendimiento, mediante el cual se comprometieron a proteger los ecosistemas marinos en el Golfo de California, los cuales han estado bajo creciente presión por la sobrepesca.

Desde 2004, el apoyo de fundaciones mexicanas y estadounidenses, en particular la Alianza WWF-Fundación Carlos Slim, ayudan al desarrollo y adopción de nuevas artes de pesca que no atrapan vaquitas, la capacitación de pescadores y el monitoreo acústico de la población de esta especie.