Publicado el 14 de marzo de 2017 a las 1:00 pm.

Uno de los componentes más tóxicos para el medio ambiente es el unicel. Su periodo de degradación puede tardar mil años.

Durante su fabricación se producen sustancias toxicas que destruyen la capa de ozono, mismas que comemos y son cancerígenas.

Al respecto, el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi) dio a conocer en 2013 que en México se consumen cada año más de 13 mil millones de piezas de poliestireno entre vasos, platos, charolas y placas dedicadas a la construcción. En suma, todo esto representa un volumen de 350 mil toneladas que no se van a degradar.

En respuesta a esta problemática, el Instituto de Investigaciones en Materiales, de la Universidad Nacional de México, ha desarrollado un nuevo material que podría sustituir el uso del unicel.

A partir de semillas de tamarindo crearon una nueva espuma biodegradable que con su uso, reducirá a sólo meses el tiempo de degradación de los vasos y platos que actualmente se realizan con espuma de poliestireno.

“A la intemperie, hongos y bacterias tardarían entre dos y tres meses en comérsela. Entonces se generarían agua y dióxido de carbono, pero no lixiviados (líquidos resultantes de un proceso de percolación de un fluido a través de un sólido) que, al llegar a los mantos freáticos, contaminan las aguas”, señaló Alfredo Maciel, científico de la UNAM.

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La espuma biodegradable desarrollada por los universitarios podría servir para sustituir el poliestireno expandido o unicel en la elaboración de vasos y platos desechables, pero también de empaques para aparatos electrodomésticos y equipo científico, paneles de anuncios, aislantes térmicos para la construcción, cajas de pescado o neveras para el transporte de vacunas, con la ventaja de que, cuando estos objetos sean desechados, tardarán sólo tres meses en biodegradarse en condiciones de humedad del medio ambiente.

México produce 39 mil toneladas de tamarindo al año, y una tercera parte de este fruto son semillas. Mientras en el país se desechan unas 12 mil toneladas de ellas, en la India se aprovechan como alimento para el ganado.

La Alianza WWF-Fundación Carlos Slim trabaja junto con socios locales y socios nacionales e internacionales. Suma esfuerzos, recursos financieros y humanos en busca de resultados trascendentales en materia de desarrollo sustentable y conservación de la biodiversidad en seis regiones prioritarias. Asimismo, trabaja de la mano con agencias gubernamentales federales y estatales a fin de que las inversiones contribuyan a las metas nacionales y regionales.

 

Vía: UNAM