Publicado el 16 de abril de 2017 a las 2:00 pm.

Autoridades mexicanas decidieron ampliar la suspensión de pesca comercial en el Golfo de California, con la finalidad de proteger a los últimos especímenes de la Vaquita marina.

Hasta el momento, la nueva fecha de protección se extenderá al 31 de marzo, la cual prohíbe el uso de redes de enmalle, cimbras y/o palangres.

En el 2015, el titular del ejecutivo federal, anunció una estrategia integral para preservar el ecosistema marino del Alto Golfo de California. Entre las medidas que se tomaron para salvar a la vaquita marina y evitar la pesca ilegal del pez totoaba, fue extender el polígono de protección e implementar una compensación económica para los pescadores que vivían de las actividades comerciales en la zona.

Conoce más: Lanzan plan de rescate para la Vaquita Marina

La totoaba y la vaquita marina, son especies endémicas protegidas en grave peligro de extinción. Ésta última es considerada la más amenazada de los 128 cetáceos que hay en el mundo.

A pesar de la veda comercial, de 2015 a 2016, los ejemplares de la vaquita se redujeron de 60  a 30, por lo que especialistas han llamado a la creación de un santuario para su protección.

El presidente del Comité Internacional de Recuperación de la Vaquita Marina (CIRVA), Lorenzo Rojas, es uno de los principales impulsores de este proyecto, que busca capturar entre 10 y 12 especímenes, con la finalidad de protegerlas en un “santuario natural” y así evitar su inminente extinción.

En el Plan de Acción de Emergencia VaquitaCPR participarán los integrantes del CIRVA, la Fundación Nacional de Mamíferos Marinos, el Centro de Mamíferos Marinos, la Sociedad Zoológica de Chicago y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, así como el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) y la Asociación Mexicana de Hábitats para la Interacción y Protección.

Desde 2004, el apoyo de fundaciones mexicanas y estadounidenses, en particular la Alianza WWF-Fundación Carlos Slim, ayudan al desarrollo y adopción de nuevas artes de pesca que no atrapan vaquitas, la capacitación de pescadores y el monitoreo acústico de la población de esta especie.